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El hombre más rico en la historia de la humanidad no fue John D. Rockefeller, Carlos Slim ni Bill Gates, sino el emperador africano Mansa Musa, quien gobernó el Imperio de Mali en el siglo XIII.

El patrimonio personal de este hombre fue calculado en más de 400 billones de dólares al momento de su muerte, estimada en 1331. Su riqueza provenía de la distribución de sal y oro a más de la mitad del mundo conocido de aquella época. Entre los vestigios de su reino se encuentran varias mezquitas y universidades que fundó durante su gestión.

Mucho antes de la ilustración europea, África occidental fue testigo del surgimiento del estado medieval más poderoso del continente: El Imperio de Mali, cuyo máximo esplendor económico y territorial llegó bajo el mando Mansa Musa (traducido como Emperador Musa), o Musa I de Mali, monarca nacido en 1280.

El Imperio de Mali fue fundado  en el año 1235 por su tío abuelo Sundiata Keita, también conocido por su generosidad y riqueza.

imperio de mali

Uno de los eventos en la vida de Mansa Musa que hizo que su fama creciera exponencialmente fue su peregrinación a la Meca. Para el emperador el islam era el fundamento del mundo, por lo que pasó mucho tiempo apoyando el crecimiento de esta religión en su imperio.

Musa realizó su peregrinación en 1324, junto a una procesión de la que se afirma que formaron parte 60 mil hombres y 12 mil mujeres, cada uno de los cuales portaba barras de oro de cuatro libras de peso, heraldos vestidos de seda que portaban cetros de oro, caballos y bolsas de mano.

Musa cubrió los gastos de toda la procesión, alimentando al grueso de personas y animales. También formaron parte de la comitiva ochenta camellos, variando los informes entre si portaban 50 y 300 libras de polvo de oro cada uno. Musa regaló el oro a los pobres que encontró durante el camino. No solo hizo donaciones a las ciudades por las que pasó en su camino a La Meca, incluidas El Cairo y Medina, sino que también intercambió oro por souvenirs. Además, se ha registrado que construyó una mezquita todos y cada uno de los viernes.

La expedición de Musa fue documentada por numerosos testigos oculares durante el camino, quienes quedaron extasiados ante su riqueza y la grandeza de la procesión. Hay una gran variedad de fuentes que documentan este peregrinaje, como diarios, relatos orales e historias. Se sabe que Musa visitó al Sultán Mamluk Al-Nasir Muhammad de Egipto en julio de 1324.

mansa musa

El viaje de Mansa Musa, quien aparece sosteniendo una pepita de oro, representado en el Atlas Catalán de 1375.

No obstante, las limosnas de Musa acabaron con la economía de esas regiones. En El Cairo, Medina y La Meca, la repentina entrada de oro devaluó el metal durante los siguientes diez años. A consecuencia se produjo una superinflación de los bienes de consumo y de equipo. Para rectificar la situación Musa compró el oro a los prestamistas de El Cairo a un elevado interés. Mansa Musa es el único hombre de la historia que controló directamente el precio del oro en el Mediterráneo.

Su poder no acaba ahí. Interesado en la cultura, construyo universidades y mezquitas a lo largo de todo su Imperio. Fue benefactor de la Universidad de Tombuctú, donde los eruditos del islam podían de manera gratuita.

Otro detalle curioso del reinado de Mansa Musa es que se dice que su antecesor, el emperador Abubakari II, murió durante una expedición a los confines del Atlántico, con miras a encontrar sus límites.

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